domingo, 26 de agosto de 2012

domingo, 22 de julio de 2012

En un rato

-¿Qué significa esta palabra?
-...
-Según tengo entendido proviene del latín ¿no?
-¿Qué ocurre?
-¿Qué significa esta palabra? Ésta..la que aparece en este texto.
-Ahora no puedo
-Esta acá escrita.
-Deje mis anteojos en la mesa del comedor.
-Ahora te lo alcanzo. ¿Se escribe así?
-¿Así que?
-Esta palabra que no entiendo.
-¿Tiene que ser ahora? Sabes que vuelvo cansada. Tengo que terminar de preparar la comida.
-Tengo el texto acá en mi mano. Tomá, te lo muestro.
-Estoy sin mis anteojos. En un ratito lo leo.
-Es un segundo. Decime si esta bien como la pronuncio.
-¿Vas a querer los fideos con manteca o tuco?
-Manteca. No, espera! Mejor tuco. Si.
-¿Limpiaste tu cuarto al final como te ordene?... Ah, encontré el queso! ¿porque estaba ahí?
-Esssscu...
-Tomá, ayudame a poner los vasos en la mesa.
-Mamá!! Te iba a decir si esta bien la pronunciación. Falta un vaso! Ah! lo deje en mi pieza. Voy a buscarlo!
-Ya está la cena. Vení hijo!
-Ya voy!!...
-...Acordate de si te llevas un vaso, devolverlo del lugar donde salió.
-Si, bueno, después lo traigo de vuelta. Te traje tus anteojos de paso.
-Te ayudo con tu tarea después de comer, ¿Te parece?
-Pero...es algo muy sencillo eh. Es sólo una palabra.
-Un segundo que tengo un mensaje en el celular...
-Mañana tengo prueba, no voy a poder ordenar mi cuarto.
-Estudias y después ordenas. Pero hoy eh!... Mañana acordate que vamos a ver a la abuela. La mochila seguila usando. Recién la próxima semana voy a poder llevarla a arreglar al costurero. No tengo tiempo esta semana. Estoy con muchas reuniones, por eso estoy saliendo tarde del trabajo.
-Bueno...Pero mañana quería ir a la casa de Mauro, no quiero ir a lo de la abuela.
-Pues vamos a ir igual. A lo de Mauro irás otro día. Come la comida hijo. ¿Con matemática cómo estás?
-Bien. Pero, te quería preguntar sobre una palabra que no entiendo.
-¿Qué palabra?
-Si la X se pronuncia como con dos C...entonces ésta tiene tres C!
-Sabes que no soy buena con matemáticas... te puedo ayudar con algunas cosas, para eso estas yendo de la profe particular.
-Ufa! ¿Hace falta que vaya a la profesora particular? No me gustan las matemáticas!
-Ya lo hablamos...te esta ayudando a mejorar las notas.
-Me voy a la compu...
-¿Que hacen mis anteojos acá? ¿Te enojaste? Vení.
-¿Qué significa "abstracción"?
-¿No queres una fruta?
-No!!! más tarde!
-¿Quién es Buber? No entiendo su definición.
-Búscalo en google. No puedo hacer todo a la vez!... pasame tu plato. ¿De qué palabra hablabas?
-...Me fui a jugar a la compu.



"La evasión de una situación concreta por medio de alguna abstracción", decía Martin Buber escribiendo sobre las excusas.








domingo, 15 de julio de 2012

lunes, 2 de julio de 2012

En Presente


¿Qué es lo que hay dentro tuyo que no te deja ver?
¿Cuantas veces tenemos que chocar con la misma pared?
Aquellas cosas que creemos que no funcionan,
son las que nos dejan caer.

¿Hacia donde te dirigís?, ¿Cuál es tu motor?
No abandones, hazlo desde el amor.

¿Donde estás parado? ¿Para qué no hacerlo hoy?
Si elegís quedarte sentado, solo explicaciones comerás hoy.

Vas construyendo, y hay pirámides de ansiedad.
Nos quedamos con las mentiras, nos olvidamos del estar.
Tratamos y tratamos, y no sabes que lo conseguirás.
Vuélvete a eso profundo, sabes que no hay vuelta atrás.

Imagínate detrás de las montañas,
sin moverte en zig zag.
Confrontando las miradas
enfocado en algo más.

El agua recorriendo.
El fuego encendiendo.
La tierra sosteniendo.
Y el aire para despegar.

Como una planta crecer.
Como un halcón sobrevolar.
Como la música que desata,
desenvolverse en inmaterialidad.

No hay ninguna norma.
Las leyes se pueden romper.
Los requisitos los defines.
Los principios te sostendrán.

De los libros aprendemos.
Las herramientas para vincular.
Interactuando sobre el medio.
Nuestra fuente el transformar.

Incorporar para la maestría,
Reincorporarte en la caída.

Revisar lo que supondrías,
y suponer lo que hay que revisar.

Soltar para de nuevo agarrar,
declarar para de nuevo conseguir.

Abrir aquello cerrado,
y cerrar para abrir de lado.

Derribar el orgullo que te hace tener ceguera,
Festejar y celebrar cada paso en la siembra.

Dejar de hablar tanto sobre palabras,
para amplificar tú escucha en pos de astas.

El ser se dice de diversas maneras.
Vos elegí cuales,
para expandir la conciencia.

El presente me permite,
adquirir más distinciones.
El aquí y hoy será,
de acuerdo a mis proyecciones.

Del pasado solo puedo aprender.
Del presente me queda disfrutar.
Y del futuro la creencia,
y el poder visualizar.

Las preguntas son tu guía.
Tu paciencia es la que cosechará.

Para los oportunos, hay posibilidades.
Y para los visionarios, prosperidad.

domingo, 24 de junio de 2012

El Otro



La otredad o la alteridad es una característica relacional que usamos para identificar aquello que no somos nosotros. Los seres humanos solemos usar diferentes formas de darle significado y valor al que tenemos (o tuvimos o tendremos) al lado. Aquellos diversos sentidos de llamar a lo que no somos nosotros varían de acuerdo a quién hace y crea estos sentidos: sea una persona, un grupo, una nación, etc.
De acuerdo con esto, propongo interpretar algunas de las formas que solemos usar los seres humanos a acerca de cómo llamamos y nombramos al Otro.

El Otro es...:

-Un No-Alguien.
El otro es invisible. No lo podemos observar. La causa principal de no poseer ojos para observar al otro, es nuestro condicionamiento de indiferencia; aunque no somos conscientes de eso. El otro no-es y no-existe para nosotros, por lo tanto, no existe ni es en el mundo.

-Un Enemigo.
A diferencia del anterior, si es observable en su ser y existencia, aunque nuestra forma de interpretarlo puede ser negándolo, resistiéndolo, luchándolo, o buscar eliminarlo. El otro es alguien visto como un "contra". Puede hacer daño; es una amenaza. Ante la duda, lo ataco primero. Le adjudico la causa de ciertos males y perjuicios. La tendencia, implícita o explícita, es buscar la forma que desaparezca. Reina el temor. Se construyen discursos del miedo. Emociones: odio y rencor.

-Un Extraño.
Este otro, en este caso, es un desconocido. Seguimos teniendo miedo e incertidumbre. Hay escepticismos sobre la seguridad personal ante el otro. Busco tomar distancia. Desconocemos al otro. No lo comprendemos, ni buscamos formas de comprenderlo. Sólo sabemos que está ahí, tal vez presente tal vez ausente.

-Un Extranjero.
Viene de otro lado. Se que es alguien parecido a mi, aunque seguimos remarcando ciertas diferencias. Esto hace que sigamos manteniendo una distancia. Esta distancia puede ser de distintos tipos, sea espacial, prejuiciosa, comunicacional, social, de índole pública, económica, o ecológica. Puede darse la relación, el encuentro y formas de diálogo espontáneamente, aunque son escasos.

-Alguien.
En este aspecto, el otro es cualquiera y todos a la vez. Sabemos que hay otros y los concebimos como similares, tomando en cuenta y dándonos cuenta de las diferencias. El otro me rodea y es parte del entorno en el que vivo. Coordinamos acciones, intercambiamos cosas y palabras, pasamos por al lado, nos contradecimos, nos peleamos, lo aceptamos un poco, lo negamos un poco. La parte ética es muy distinta al de los anteriores. Circulamos con los "alguienes" sobre un pacto de consenso, tolerancia, y entendimiento social y moral. Son relaciones de tipo fugaces. El otro alguien puede ser: el chofer, el chef, el auto del transito, un vendedor, el árbitro, alguien que atiende el banco o un local, etc.


-Un Conocido.
El grado de conciencia en este aspecto es diferente al anterior. Un conocido, es alguien que en cierto grado sabemos quién es, cómo es, y qué hace. Lo observamos, intercambiamos y nos movemos con esta persona en algún lado (lo que podemos llamar dentro de la sociedad o como en alguna institución). De algún lado y hace un cierto tiempo lo conocemos. Las relaciones pueden ser más estables, aunque haya poca profundidad. Lo respetamos como ser humano, aunque los intercambios se dan en vez en cuando. No se sabe bien cuándo, ni cómo, ni de qué forma, aunque todo queda en un "nos vemos en algún día de estos".

-Un Compañero.
Nos movemos con ciertos otros desde un nivel superior al de conocernos, aunque no llegan a ser caracterizados como un amigo. Lo que nos une principalmente con los compañeros puede ser un trabajo, un movimiento social, la universidad, una empresa o grupo. Nos une algo externo, aunque las ideas, objetivos y convicciones son compartidas y trascienden lo interior. Lo interior moviliza a estar presentes en un espacio creado con ciertos criterios y formas construidas en común. Tenemos parte, y tenemos en cuenta que cada uno tiene su rol y su responsabilidad. Nos relacionamos sobre el compromiso, la escucha, y el involucramiento.

-Amigo.
En la visión del otro como amigo, las barreras que producían los condicionamientos internos se van diluyendo. El otro es algo cercano a mí. Es alguien preciado y de mucho valor. El otro cuenta con vos y vos contas con él. Nos reconocemos y legitimamos desde la amistad. Los grados de intercambio y comunicación se intensifican. Se manifiesta una expansión en la idea de ser compromiso por la relación y se va disminuyendo la otra idea de tener relaciones por compromisos. Aunque lo externo puede variar, la relación se mantiene. Se fortalece la unión de proyectos en conjunto. Estamos, tenemos y hacemos parte con el otro.

-Posibilidad.
Si bien ya avanzamos y expandimos la manera de observar al otro desde entenderlo como amigo, en esta fase estamos listos para llegar a un nivel de comprensión mayor acerca del prójimo. El otro es una posibilidad. Cuando hablamos de posibilidad hablamos de las infinitas acciones que podemos hacer juntos. Hablamos de la confianza establecida en común para realizar diferentes proyectos. Somos nuestra palabra y las promesas que realizamos las cumplimos con compromiso basado en la confianza. No me encuentro solo, el otro me constituye y me enriquece en mi ser. Somos parte con el otro.
Nos comprendemos como seres finitos y a la vez como seres de posibilidad. Nos vamos entrenando con el otro en el comprender que somos libertad de elegir entre infinitas elecciones que hacer y ser. Por lo que, cada acción implica un tener, estar, hacer y ser con el otro.

-Luz y Bendición.
Recién en esta instancia podemos hablar de que nos estamos construyendo en base al principio: "ama a tu prójimo como a ti mismo". Coexistimos en el dar mutuo. Somos servicio para el otro. Cada uno resplandece ya que es una luz con un brillo particular, único e irrepetible. Lo bendecimos (bien-decimos) por ser.
El prójimo es todo aquel que se encuentra próximo. Los límites geograficos, temporales, espaciales, historias, ideologías, el lenguaje se van unificando, sin perder su característica que los hace especiales. Quién fue y haya sido, quién es, y quién será, hablamos del otro como aquello que somos en común: ser humano. Podemos nombrar aquellas personas que vivieron para estar al servicio de los demás, produciendo una gran transformación en su tiempo. De aquellas personas que hicieron o generaron ciertos males y se inclinaron en destruir, diremos que lamentalmente no operaron bajo valores y principios humanos de construcción y edificación de un bien en común.
Celebramos la diferencia. Ya no sólo la integramos, sino que ahora celebramos la diversidad, como si fuera algo festivo y de disfrute. El crecimiento de conciencia se da a través del disfrutar ser con el otro. Nos relacionamos a través del amor.
La persona que llega, es la persona correcta. Aquel que llega es bienvenido. Aprendemos y disfrutamos de su presencia. Algo tiene para dejarnos y algo tenemos nosotros para dejarle. Podemos ser generadores de huellas que marquen la diferencia. El grado de integración y celebración abre un campo de infinitas posibilidades.

-Yo-Tu/Tu-Yo.
Yo soy el otro, y el otro es mi yo. En el último y la más elevada concepción es descubriendo (más que conocer y comprender) que somos el otro. Se da en la práctica diaria y trascendental en el cual somos inmensos tanto en el amor al prójimo como el amor a nosotros mismos. Los valores se dan en plenas acciones. Yo soy constitutivamente con el otro; yo soy y el otro es el nosotros mismo.
En este último aspecto, se integran y se fusionan los demás aspectos vistos, principalmente los dos últimos (posibilidad y luz-bendición). El grado de conexión en esta nueva instancia de conciencia es que el otro, como palabra, descripción y ser generado pierde sentido ya mencionarlo para formar una parte más de la palabra: Nosotros. El nosotros habla de la unidad. No hay más otros, somos nosotros. Los grados de fragmentación sea grande o pequeño que se experimentaban antes se desvanecen. Estamos en la inmediatez de los lazos de relación. Somos parte de algo más grande que nosotros. Somos algo mucho más que estar, tener, pensar, hacer y decir. Las posibilidades de siembra y cosecha se dan a través del amor. Manifestamos la sonrisa de ser quienes vinimos hacer en el mundo. Presenciamos un diálogo de carácter trascendental entre comunidades del mundo. Conectándonos con nosotros, se conecta el mundo. Poder observar una transformación integral de cómo se mueve lo social, lo económico, lo político, lo ecológico, lo ideológico, es situarnos en los alcances y las posibilidades que brinda esta instancia.
De modo de cómo observemos el otro, es cómo estamos observando el mundo, como estamos principalmente observándonos a nosotros mismos. Y bajo esta idea y práctica radica en hacer y ser la diferencia en unidad. Tomar conciencia de quiénes somos como seres humanos y hacia donde vamos (la huella que vinimos a dejar). De qué forma estamos acompañando, integrando y celebrando con el otro. Ya no es él, sino nosotros, y hacernos cargo y crecer como seres humanos traspasa principalmente por nuestras manos: nuestro ser-humanos.

Para reflexionar…
¿Cómo interpretas al otro?, ¿qué lugar le das?
¿En cuál de estos aspectos soles hacer uso en dar sentido al otro?